En
toda la historia de Coca-Cola, pocos, muy pocos, han sido los que
han sabido realmente la composición de la fórmula secreta
del refresco. Lógicamente John Pemberton, su inventor, Asa
Candler, segundo propietario y después su hijo, tercer presidente,
por supuesto Woodruff, además de los tres o cuatro químicos
de la compañía son los únicos mortales que han
sabido en realidad los secretos del ingrediente 7X.
Roberto Goizueta, presidente de Coca-Cola hasta su fallecimiento en
octubre de 1997, también conocía la fórmula ya
que él, antes que presidente, fue unos de los químicos
que conocían la composición del secreto mejor guardado
del mundo.
En plena carrera electoral por la presidencia de los Estados Unidos,
en 1974, Jimmy Carter contrató los servicios del especialista
de la compañía en temas publicitarios para reforzar
su imagen en la recta final.
En 1978 Coca-Cola logra el contrato con la China comunista para el
embotellado del refresco, sólo unos días antes de que
los EE.UU. normalizaran sus relaciones con esa nación y a pesar
de que Mao Zedong, en su Libro Rojo calificara a Coca-Cola como "el
narcótico de los lazarillos del capitalismo revanchista".
A pesar de que Pepsi tenía la exclusiva en la URSS, Coca-Cola
se las ingenió para vender su producto en acontecimientos especiales.
Así, la compañía consiguió el contrato
en exclusiva para la Olimpiada de Moscú en 1980, por las que
pagó 10 millones de $.
Otro gran anuncio salvaría los malos resultados obtenidos en
estos años. John Greene, uno de los mejores jugadores de fútbol
americano interpretaba a un jugador de los Pittsburgh Steeler que
lesionado se dirigía a los vestuarios.
En el camino, un pequeño admirador le ofrece un trago de su
botella de Coca-Cola... y nace el slogan "Tome una Coca-Cola...
y una sonrisa".
El corto film se tuvo que repetir hasta 18 ocasiones, pues el pequeño,
verdadero admirador del jugador, se equivocaba en las frases del guión,
por lo que el bueno de Greene tuvo que beberse 18 botellas de Coca-Cola,
vomitó a la sexta, pero acabó sonriendo. Después
de este verdadero esfuerzo, el director utilizó la primera
toma.
Este anuncio, que años después inspiraría una
película para la televisión, fue reconocido otra vez,
incluso por Pepsi, como el anuncio comercial perfecto.
Y es que, si de publicidad hablamos, casi toda la que se realiza ahora
"bebe" de la fuente de Coca-Cola, que, aunque no haya sido
su inventora, se puede decir que ha creado un standart y la ha elevado
al género de lo sublime. |
| sabías
que... en
un día normal en los EE.UU., 66 millones de personas toman Coca-Cola.
El cliente con mayor volumen de ventas de Coca-Cola es el Varsity
Restaurant de Atlanta, en el estado de Georgia. Sirve 3 millones de
consumiciones al año. |
|