 El
único motivo por el que Robert Woodruff accedió a la dirección de
la compañía fue el poder recuperar una inversión de 3.500 acciones
que había adquirido en 1922. Indudablemente las recuperó... se mantuvo
como presidente durante 60 años.
Woodruff no pagaba grandes sueldos a sus empleados, aunque siempre
obsequiaba oportunas bonificaciones. Se dice, que en su vejez, el
multimillonario empresario se colocaba de cuclillas delante de una
máquina expendedora de refrescos en cualquier estación de servicio
del país y contaba la cantidad de chapas para saber cuál era el porcentaje
que correspondía a la compañía (como el Tío Gilito vaya !!!).
"El Jefe", como le conocían sus empleados, fue el que introdujo el
tono cortés y modesto que aún perdura en casi todos los hombres de
Coca-Cola.
 La
publicidad en esa época era sugerente, intentándose una ligera aproximación
al atractivo sexual. Las "vírgenes de Atlanta", como se conocían a
las modelos de Coca-Cola, eran siempre veinteañeras, morenas más que
rubias, exuberantes pero contenidas. Eran muy, muy atractivas sexualmente
de "cintura para arriba", ofrecían la taza sin la miel. En una ocasión
se le preguntó a Woodruff porqué siempre utilizaba a jóvenes con una
edad rondando los 20 años. El Jefe, con un aire mesiánico y con un
gran cigarro en la boca contestó: " Amigo... los veinte para una mujer
es la edad a la que toda mujer quiere llegar... y a la que todas quieren
volver. Que mejor vanidad para ellas enseñarles lo que pueden ser
o recordarles lo que siempre fueron".
En 1929 se acuñó una frase célebre: "LA PAUSA QUE REFRESCA".
El primer anuncio de neón se construyó en 1929 en la Times Square
de New York, bajo cuyo rótulo pasan diariamente más de un millón de
personas. En 1923, Coca-Cola se vendía en cada uno de los bares no
alcohólicos de los EE.UU. y según las normas de la compañía debía
servirse a 0°, con hielo picado, en un vaso de Coca-Cola de forma
acampanada y con la marca que indicaba el justo nivel de jarabe. Las
botellas aún no eran populares... Había que esperar...
La primera vez que Coca-Cola cruzó el Atlántico con fines comerciales
fue a bordo del dirigible alemán Graf Zeppelin. |
| sabías
que... una botella en la que se pudiera contener toda la Coca-Cola
que se ha fabricado hasta ahora alcanzaría una altura de casi 3.200
metros y una anchura de más de 2.400 metros. Una persona proporcional
a dicha botella sería un gigante de más de 27.000 metros de altura
y pesaría unos 320 millones de toneladas. |
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